Descubrí... En el reflejo de tus ojos
Un rostro huérfano y miedoso
Que se parece a mí
Descubrí... Que cuando buscas en los míos
Se te revela un rostro herido
Que se parece a ti
Descubrí... Que en vuelo se topan nuestras alas
Y el vértigo se instala
En tu cuerpo y mi redil
Descubrí... Que en riego se cruzan nuestras aguas
Y juntas se hacen rama
Tu savia y mi raíz
Descubrí... Que nos acechan inclementes
Los mismos miedos y aunque cueste
Las mismas ganas de vivir
Descubrí... Que no nos queda otro camino
Que confirmar nuestro destino
Que darle lumbre a este candil.
No hay comentarios:
Publicar un comentario