Lo he oído muchas veces o más que eso...
Pero nadie se atrevería a negar que luego de un día perfecto, un atardecer con un sol rojo y un cielo morado no sea lo preciso para convencer a quien sea que los finales felices si existen... aunque estén en extinción.
Pero nadie se atrevería a negar que luego de un día perfecto, un atardecer con un sol rojo y un cielo morado no sea lo preciso para convencer a quien sea que los finales felices si existen... aunque estén en extinción.
me siento afortunada, quizás sea mucho
No hay comentarios:
Publicar un comentario