Fui por cuatro días a un lugar del que sólo tenía expectativas. Sólo fui una vez antes. Cuando llegué y mientras estuve ahí conocí una nueva realidad, una de personas que son vistas con otros ojos como si fueran una cosa y de las raras. Aunque nunca he pensado eso de ellas lo que vi me impactó de alguna manera. La forma de resolver sus problemas y de comunicarse con nosotras no es la misma que vemos a diario. Conocí a personas demasiado valorables por lo que son interiormente y no por lo que aparentan ser, porque ellos no tienen que aparentar nada ante nadie. Son lo que son y así los quisimos, así reímos, bailamos, comimos. Conocí este lugar, lleno de una magia especial, de frío intenso en las mañanas pero no en los corazones de quienes lo habitan. Conocí a personas con esperanza, amor e inocencia eterna dentro de sus corazones. Conocí a personas fantásticas que a los ojos de muchos no son nada, pero lo son todo.
Personas que en su actuar y sentir está el cambio que necesita laa sociedad para que todos puedan mirar como iguales al del lado, para que compartir un pedazo de pan entre muchas personas mientras otras tantas comen dos, tres, o diez ya no sea necesario... porque todos son capaces de vivir lo que se ofrece y somos todos por igual capaces de aprender, a leer, escribir, dibujar, cantar, a solidarizar... aunque sea un poco. Porque aquí todo sirve, por muy mísero que sea. Al final, "la intención es la que vale"... "los detalles hacen la diferencia" .
1más1=2

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